Cuando el resultado duele: una pausa para volver a ti

Hay noticias que no necesitan respuestas inmediatas. Un resultado negativo puede traer tristeza, enojo, cansancio, silencio… y todo eso merece un espacio.

En esos primeros momentos, hacer una pausa consciente no significa dejar de sentir, sino permitirnos atravesar lo que sentimos sin exigirnos estar bien rápidamente.

Puedes comenzar por algo muy simple: detenerte, cerrar los ojos y respirar profundamente. Sentir el cuerpo, apoyar los pies en el suelo y reconocer, sin juzgar, lo que está pasando dentro tuyo.

Pregúntate suavemente: ¿Qué necesito hoy? Quizás sea llorar, descansar, abrazar a alguien, estar sola, salir a caminar o simplemente no tomar ninguna decisión.

No tienes que pensar inmediatamente en el próximo intento, la próxima consulta o el próximo tratamiento. Hoy puede ser solamente hoy.

Una pausa consciente también es una forma de cuidarte. Porque en un camino que muchas veces nos invita a esperar, hacer estudios y tomar decisiones, también necesitamos momentos en los que simplemente podamos sentir y respirar.

Un practica de pausa: “Hoy me permito sentir”

Un pequeño ritual para esos momentos en los que llega un resultado que duele y necesitas bajar el ruido, conectar contigo y darte permiso para transitarlo sin exigencias.
Necesitas: una vela, una taza de té o agua y un papel.

1. Prepara tu espacio
Busca un lugar tranquilo. Apaga el celular, enciende una vela y siéntate cómodamente.

2. Vuelve a tu respiración
Cierra los ojos y haz 5 respiraciones lentas.
Al inhalar, piensa: “Estoy aquí.”
Al exhalar: “No tengo que resolverlo todo hoy.”

3. Pon en palabras lo que sientes
En el papel escribe, sin corregirte:

Hoy me siento…
Lo que más me duele es…
Lo que necesito en este momento es…

No busques respuestas bonitas. Escribe lo verdadero.

4. Haz un gesto de cuidado
Elige una sola cosa que puedas regalarte hoy: descansar, tomar un baño, caminar, comer algo que te haga bien, abrazar a alguien o simplemente llorar.

5. Cierra el ritual
Pon una mano sobre el corazón y otra sobre el abdomen y repite lentamente:

“Este resultado no define mi valor.
Hoy puedo estar triste.
Hoy puedo descansar.
No necesito saber qué viene después.
Por ahora, solo necesito cuidarme.”

Apaga la vela cuando estés lista.

Hacer una pausa no significa rendirse. A veces significa simplemente dejar de exigirte avanzar por un momento para poder volver a ti.

Redacción Alma Fértil

El equipo de redacción de Alma Fértil, está conformado por diversos profesionales que comparten información y temas relevantes relacionados a la Fertilidad y Bienestar.

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