El Día del Padre en la búsqueda de un hijo: emociones que también merecen ser escuchadas 

"Imaginemos.

Es un martes cualquiera. Caminás por la calle y, entre tantas vidrieras, una te llama la atención. Está llena de carteles que anuncian el Día del Padre: “Feliz día, papá” o “Encontrá acá el regalo ideal”.

Nada fuera de lo común. Son mensajes que aparecen cada año para estas fechas y a los que ya casi no les prestás atención. Sin embargo, hoy algo se mueve adentro tuyo. Un vacío. Una puntada en el pecho. Una tristeza que aparece de golpe y desaparece tan rápido como llegó.

Al principio no tenés muy claro qué fue. Pero enseguida lo entendés. Sobran las palabras.

Esa vidriera te recuerda, una vez más, que el regalo con el que tanto soñás todavía no llega. Que ese proyecto tan deseado sigue en pausa.

Y el mundo sigue girando como si nada pasara.

Pero a vos sí te pasa. Y mucho.

Cada persona vive ciertas fechas —cumpleaños, Año Nuevo, Navidad— de manera muy particular. Para algunos, traen recuerdos felices de la infancia o encuentros familiares que disfrutan compartir. Para otros, son días difíciles, que atraviesan esperando que terminen rápido y sin demasiada exposición.

Pero el Día del Padre tiene algo especial para quienes están buscando un bebé desde hace tiempo y atraviesan tratamientos de fertilidad. El deseo de ser padres está muy presente, y estas fechas suelen tocar una fibra especialmente sensible. Y ni hablar cuando aparecen reuniones familiares donde se anuncia un embarazo o hay un bebé recién llegado a la familia. Puede resultar muy difícil de transitar.

Y no se trata solamente de ese encuentro, al que incluso podrían decidir no asistir. La sensación aparece en muchos otros lugares: en las vidrieras, en las publicidades, en los mensajes de las redes sociales o en comentarios que, para otros, pasan inadvertidos.

Todo parece recordarles una ausencia, una espera que se prolonga, un deseo que todavía no logra concretarse.

Y, como ocurre con tantas otras experiencias emocionales, muchas veces no lo dicen. Están convencidos de que nadie los va a entender. Atraviesan este día con cierta amargura o tristeza sin terminar de comprender del todo qué les pasa.

No son pocos los varones a quienes les cuesta conectar con lo que sienten. Nos enseñaron —y aprendimos muy bien— a esconder la vulnerabilidad, a minimizar el sufrimiento y a seguir adelante como si nada ocurriera. Muchas veces ni siquiera encuentran un espacio para hablar de esto con su pareja.

Por eso me gustaría decirles algo.

No están solos.

Conozco esa sensación de ausencia que aparece cuando un sueño importante no se cumple. También conozco la frustración de hacer todo lo posible para lograrlo y encontrarse, una y otra vez, con la incertidumbre. Sé de la angustia que generan los tratamientos, las esperas interminables y las preguntas que no siempre tienen respuesta.

Y sé también que muchos de ustedes han atravesado pérdidas gestacionales que suman un dolor profundo a un camino que ya venía siendo difícil.

A todos ustedes queremos abrazarlos y acompañarlos desde este espacio. Ofrecerles escucha, comprensión y la posibilidad de poner en palabras aquello que tantas veces se vive en silencio.

Sepan que no están solos.

Hablar de lo que les pasa puede ayudar mucho más de lo que imaginan.

“Porque hay sueños que tardan en llegar, pero ningún dolor debería tener que atravesarse en soledad."

Diego Pins | @diegopinsfertilidad | @loshombrestambiencuidamos

Counselor especializado en pareja, familia y acompañamientos en tratamientos de fertilidad.

http://www.diegopinsfertilidad.com
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